La credibilidad es fundamental en cualquier negocio que pretendamos llevar a cabo. Si tenemos la sensación de que nos están engañando, difícilmente realizaremos cualquier tipo de trato con esa persona. Es lo mismo que ocurre cuando nuestro coche empieza a hacer un ruido extraño, lo llevamos al taller y pedimos al mecánico que lo revise y nos haga un presupuesto. Si la cantidad que nos pide es bastante elevada y no nos convencen demasiado las explicaciones que nos ha dado para justificar el precio, es muy probable que nos busquemos otro taller. Pero, ¿cómo podemos saber si alguien nos está diciendo la verdad o nos está mintiendo?

 

Verdad o mentira

La comunicación no verbal es la forma que tiene nuestro subconsciente para expresarse. Aunque intentemos ocultar nuestros sentimientos, pensamientos e intenciones, existen señales de nuestro lenguaje corporal que pueden delatarnos y que normalmente realizamos de manera inconsciente. Conocer estas señales, nos permitirá saber si alguien está siendo sincero con nosotros o si nos está mintiendo.

Algunos factores a los que debemos prestar atención para saber si nos están diciendo una mentira, son los siguientes:

1. Lo que dice la voz y lo que expresa el cuerpo no concuerdan. Como hemos dicho, nuestro subconsciente suele delatarnos. Si alguien nos dice que está encantado de volver a vernos, a la vez que su cabeza está haciendo un gesto negativo, probablemente lo que está pensando es que no le apetecía lo más mínimo ese encuentro. El lenguaje verbal y el no verbal deben ser coherentes y complementarse para asegurarnos de que se está diciendo la verdad.

2. Exceso de tiempo para dar una respuesta. Cuanto más larga sea la pausa entre una pregunta y una respuesta, más fácil será que nos estén mintiendo. Un mentiroso necesita tiempo para crear su mentira. Alguien que está diciendo la verdad, es capaz de verbalizarla rápidamente. Además, una persona que está mintiendo dirigirá su mirada hacia arriba y hacia la derecha mientras está creando su historia. Eso nos indica que su cerebro está elaborando una respuesta convincente. Si dirigiese la mirada hacia arriba y hacia la izquierda, significaría que está recordando, por lo cual nos estaría diciendo la verdad. Es decir, si le preguntamos a alguien el motivo por el que llegó tarde al trabajo esa mañana, y nos dice –mientras mira hacia arriba y a la derecha durante un par de segundos- que se encontró metido en un atasco, podemos estar prácticamente seguros de que nos está mintiendo.

3. Gesticular en exceso con las manos u ocultarlas. Cuando mentimos tendemos a mover las manos más de lo que lo hacemos de manera habitual. También es frecuente que al mentir se tienda a mantenerlas ocultas, ya sea metidas en los bolsillos o juntas a la espalda. Ocultar las palmas de nuestras manos a la vista de la otra persona es un indicativo más de que estamos siendo poco sinceros. Si estamos sentados delante de una mesa y nuestro acompañante mantiene sus manos bajo ella, puede ser una señal de que pretende ocultar algo.

4. Poner barreras. Hay muchas formas de establecer una distancia con el otro cuando queremos ocultar nuestros verdaderos sentimientos. Desde colocar entre ambos algún objeto hasta simplemente cruzar los brazos. Si alguien te invita a su despacho para hablar de negocios y te sienta detrás de una mesa con una pila de archivos en ella, puedes pensar que, casi con toda seguridad, está intentando esconder algo.

5. Sonreír falsamente. La sonrisa puede ser también una forma de poner barreras y ocultarse tras ella. Es una de las formas más habituales que utilizamos para esconder nuestras auténticas emociones. Distinguir una sonrisa real y espontánea, de una sonrisa falsa y de ocultamiento, es sencillo. Una sonrisa real cambia toda la expresión de nuestro rostro. Los ojos se nos iluminan, las cejas y los pómulos se elevan y mostramos nuestros dientes superiores. En una sonrisa falsa, nada se mueve.

6. Mostrarse reservado. Cuando nos sentimos cómodos en una determinada situación solemos mostrarnos abiertos y amistosos. Para un mentiroso generalmente resulta complicado sentirse cómodo, ya que probablemente estará preocupado por el hecho de que puedan descubrirle. Por eso suelen mostrarse más reservados de lo que serían de manera habitual si estuviesen diciendo la verdad.

7. Usar un paralenguaje fuera de lo normal. El paralenguaje, o lo que es lo mismo, la voz, el tono, el volumen y la velocidad a la que hablamos, son un indicativo de si estamos diciendo la verdad o si mentimos. Cuando estamos mintiendo, nuestro paralenguaje es diferente al que usamos habitualmente. Si hablamos con alguien conocido lo detectamos inmediatamente. Si acabamos de conocer a la persona con la que estamos hablando, puede que nos cueste un poco más, pero enseguida tendremos la sensación de que hay algo en su forma de hablar que nos suena raro.

Conocer todos estos factores nos ayudará a evaluar si es posible que una persona nos esté mintiendo. Eso sí, siempre debemos tener en cuenta que aunque dos personas muestren las mismas señales no siempre la interpretación tiene que ser la misma para ambas. Debemos tener en cuenta también su personalidad y las circunstancias que las rodean. Si hacemos una pregunta a una persona y nos contesta de una manera que nos parece excesivamente reservada, puede ser que nos esté mintiendo o que simplemente se trata de una persona con un serio problema de timidez. Debemos evaluarlo todo en su conjunto.