La sonrisa crea confianza. Ejerce un poder de atracción. La sonrisa es innata. Deja huella en nuestras expresiones y determina nuestra actitud. La sonrisa dice sí. Empatiza. Tiende un puente entre tú y el otro. Tiene un poder sanador y vigorizante. La sonrisa es uno de los principales puntos mágicos de la comunicación.

 

Quien no comprende el valor de una sonrisa tampoco entenderá una larga explicación.

Sonriendo desde la cuna

Sonreímos desde la cuna. Incluso antes de nacer. Pruebas realizadas con tecnología ultrasónica 3d muestran a fetos sonriendo en el útero materno. La sonrisa es algo natural. En cualquier cultura. No se aprende, es innata.

Charles Darwin, citando al neurólogo francés Guillaume Duchenne, en su libro La expresión de las emociones en el hombre y en los animales, afirma que la sonrisa aparece sin aprendizaje previo. Incluso los bebés ciegos responden a la voz humana con una sonrisa.

Sintiéndonos bien

Cuando sonreímos liberamos endorfinas. Estos neurotransmisores son activados por los músculos de la cara que intervienen en la sonrisa. El cerebro los interpreta y libera estas sustancias a nuestro torrente sanguíneo haciéndonos sentir bien. Las endorfinas reducen los niveles de estrés. El cortisol, que es la hormona que produce el estrés, es más activo cuando experimentamos emociones negativas que cuando éstas son positivas.

Nuestras células espejo imitan de manera inmediata todo aquello que observan y lo reproducen con igual rapidez. Si sonríes, el otro sonríe. Una investigación realizada en Suecia revela que es difícil mantener una actitud negativa ante una sonrisa sincera. La sonrisa disuelve toda emoción negativa. La sonrisa es contagiosa. El estado de ánimo se contagia.

Dejando huella

Las emociones dejan huella. Y lo hacen en nuestro rostro y en nuestras expresiones. Los rasgos que dibuja una sonrisa definen nuestra expresión y la calidad de nuestras relaciones presentes y futuras.

Podemos sonreír como resultado de una determinada emoción o provocarla a voluntad. Este fenómeno es conocido como hipótesis de la retroalimentación facial. Dicho de otra forma, si actúo como una persona feliz, como una persona feliz me voy a sentir.

Viviendo más

Hay estudios que relacionan la sonrisa con la longevidad. Uno de ellos, realizado por la Wayne State University, concluye que las personas que sonríen viven más que las que no sonríen.

Relacionándonos

Las personas confían más en un desconocido que sonríe que en uno que no sonríe. Un experimento demuestra que si colocamos a una cría de mono frente a dos personas a las que no conoce y una de éstas sonríe y la otra no, el animal se sentirá atraído por la que sonríe. La sonrisa ejerce un poder de atracción en las relaciones interpersonales y en la comunicación. Actúa como un pegamento social. Atrae y produce confianza. Nos hace creíbles.

La sonrisa dice sí. La sonrisa te acerca. Es la mejor tarjeta de presentación. La sonrisa brota cuando ponemos a trabajar la pasión y el entusiasmo. La sonrisa toca todo: no sólo afecta nuestro estado de ánimo, también el de las personas con las que nos relacionamos.

Las personas que sonríen resultan más atractivas que las que no sonríen, según otro estudio. Éste realizado por Orbit.

Desde un punto de vista físico o social, la sonrisa es algo común en los seres humanos. La sonrisa está vinculada a la interacción humana. Hay lugares del mundo donde la gente es propensa a sonreír. Y otros lugares no lo son tanto. Lugares donde si sonríes te preguntarán por qué lo haces y lugares donde si no sonríes te dirán qué te ocurre. De norte a sur, de este a oeste, la sonrisa no tiene el mismo significado. Hay culturas donde tienes que aparentar ser feliz. Culturas en las que debes sonreír, aunque no seas feliz y culturas donde ser feliz no está bien visto.

Dando la vuelta al mundo

Paul Ekman, el prestigioso investigador sobre expresiones faciales, ha identificado dieciocho tipos diferentes de sonrisas a lo largo del mundo: desde la distante de Charlie Chaplin, pasando por la fingida, hasta la sarcástica.

En la tradición oriental, los maestros taoístas utilizan una práctica de meditación denominada el poder de la energía de la sonrisa. Dirigida a los órganos, glándulas y músculos del cuerpo aumenta la energía chi de cada uno de ellos. Esta práctica favorece la salud y la paz interior. Tiene un poder sanador y vigorizante.

5 FORMAS PARA INCORPORAR LA SONRISA

Para convertir tu sonrisa en un punto mágico de la comunicación, sé consciente y pon en práctica estos 5 consejos:
1. Primero mira, después sonríe. Las primeras impresiones son determinantes.
2. Sonríe al principio y al final de cualquier intervención. Lo primero y lo último es lo que más se recuerda.
3. Imprime calidez y sinceridad a tu sonrisa.
4. Sé coherente con lo que cuentes. La congruencia refuerza y da autoridad al mensaje. ¡Y al mensajero!
5. Para provocar una sonrisa en el otro, sonríe.

 

Recuerda

La sonrisa es una poderosa herramienta para mejorar tu comunicación y tus relaciones interpersonales. Atrae y te hace confiable. Cada emoción que hemos tenido deja una huella en nuestras expresiones y determina la calidad de las relaciones que habremos de vivir en el futuro. La sonrisa afecta e influye en el estado de ánimo de las personas con las que nos relacionamos. Amortigua el estrés y alarga nuestra vida. O por lo menos mejora la calidad de ésta.

¡Sonríe, luego encontraremos el motivo!