“No hay proyecto que valga sin emoción”. Son palabras de Antonio R. Damasio, profesor de la cátedra David Dornsife de Neurociencia, Neurología y Psicología en la Universidad del Sur de California. Todo aquello que emprendemos lleva implícito nuestra emoción. Todo aquello en lo que soñamos conlleva emoción. Todo aquello en lo que creemos contiene emoción.

La intensidad emocional es lo que diferencia a unos y a otros. Un buen artista se diferencia de otro en la emoción que presenta en sus creaciones. Una obra que no transmite emoción no llega al otro. La pasión cala en el otro cuando el artista lo expresa.

Cuando hables en público no escondas tus emociones. Pon intensidad emocional a tu exposición para que conectes tu emoción con la emoción del otro. La emoción te ayudará a empatizar, a persuadir y a enamorar. La emoción te hará crecer. La emoción te hará vivir.